Dos formas de empezar.
Puedes partir de un plan que ya resuelve lo esencial, o armar tu solución pieza por pieza. En los dos casos primero entendemos cómo trabajas, y el mantenimiento se ajusta a lo que construimos.
Un sitio sin identidad propia termina pareciendo plantilla. Por eso el arranque incluye crearla; si ya la tienes, trabajamos con la tuya.
No publicamos precios: cada proyecto se cotiza según lo que de verdad necesitas. El arranque es un pago único al inicio (diseño, construcción, configuración e identidad de marca si hace falta) y la mensualidad cubre el mantenimiento y lo que incluya tu plan.
Todo servicio incluye mantenimiento básico: actualizaciones de seguridad, respaldo y corrección de fallas. Lo demás se define con base en lo que elijas, para que pagues por mantener solo lo que realmente usas.